Bradley Wiggins (foto) es uno de los atletas británicos que más éxito ha tenido. Ha ganado cuatro medallas de oro olímpicas y también ha logrado coronarse como vencedor de un Tour de Francia. Dice que siempre sabía lo que quería hacer: convertirse en un ciclista campeón. Su maestra recuerda cómo lo trató mientras estaba en su clase.
«No tenía absolutamente ni idea de lo que Bradley hacía fuera de la escuela. Todos los maestros que enseñábamos en el mismo curso nos reunimos un día para poner las notas y alguien me pasó esta carpeta y dijo, ‘mira que risa, lo que ha escrito Bradley’. Lo abrí y leí una redacción que él había escrito sobre su futuro y sobre dónde se veía dentro de diez años. Había escrito que iba a ganar una medalla de oro en los Juegos Olímpicos, y también iba a ganar el Tour de Francia, y siento decir esto, pero todos nos reímos».
Le honra a esta maestra admitir que estaba equivocada. «Me siento tan avergonzada, cuando me enteré de su éxito, me sonrojé por el recuerdo de haberme sentado allí y reírme de lo que había dicho».
Bradley Wiggins reflexiona sobre el tiempo que pasó en la escuela diciendo «Cosas como esas que nunca olvidas. Nunca olvidas a alguien tratando de minusvalorar tus sueños». Afortunadamente, tales episodios en su vida lo impulsaron a lograr el éxito que soñaba. Él ha pasado a inspirar a toda una nueva generación de ciclistas y aspirantes a ser olímpicos. Nunca se ría de los sueños de los niños. Podría acabar sintiéndose avergonzado si lo hace.