Un informe internacional alerta del riesgo de una generación sin futuro en Gaza

Un informe internacional liderado por la Universidad de Cambridge (Reino Unido) advierte del grave riesgo de que surja una generación "perdida" en Gaza, debido a la combinación de los impactos educativos, físicos y psicológicos tras más de dos años de la invasión israelí. El estudio estima que los niños y niñas de Gaza habrán perdido el equivalente a cinco años de educación debido a los repetidos cierres de escuelas desde 2020, primero por la covid-19 y luego por la invasión israelí.
El informe, que sigue a un estudio similar realizado en 2024, ofrece un análisis exhaustivo de cómo la guerra en Gaza ha afectado la vida de los niños y las niñas gazatíes. Además de las pruebas de un sistema escolar destrozado, describe cómo la violencia, el hambre y el trauma han erradicado cualquier sentido de una infancia ‘normal’.
El proyecto fue realizado por investigadores del Centro de Investigación para el Acceso Equitativo y el Aprendizaje (REAL, por sus siglas en inglés) y del Centro de Estudios Libaneses de la Universidad de Cambridge, en colaboración con la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina (UNRWA). Se basa en datos de agencias de la ONU, organizaciones benéficas y oenegés, junto con entrevistas a personal de organizaciones de ayuda, funcionarios gubernamentales, profesores y estudiantes.
La investigación afirma que existe una necesidad urgente de aumentar la ayuda internacional para la educación en toda Palestina, independientemente de que se mantenga o no el actual alto el fuego en Gaza. En la propia Gaza, según los autores, el conflicto ha estado a punto de borrar el derecho de los niños a la educación y, con ello, su propia identidad.
Sin energía para aprender
Según los autores, los niños se derrumban por el agotamiento y se les pide que no jueguen para conservar energías. Hasta el reciente alto el fuego, muchos padres y profesores tenían que elegir entre mantener la educación de los niños y su supervivencia, y algunos vivían con tan solo un plato de lentejas al día.
Una de las conclusiones es que la guerra ha erosionado la esperanza de los jóvenes palestinos en el futuro y su confianza en el sistema internacional. Testigos presenciales hablaron del creciente enfado de los niños y de su pérdida de fe en valores como la paz y los derechos humanos. “Los estudiantes se preguntan por la realidad de esos derechos. Sienten que los matan solo por ser de Gaza”, explica un miembro de una organización internacional entrevistado por el equipo investigador.
La guerra ha erosionado la esperanza de los jóvenes palestinos en el futuro y su confianza en el sistema internacional
Pauline Rose, directora del Centro de Investigación para el Acceso Equitativo y el Aprendizaje (REAL) de la Universidad de Cambridge, que ha liderado el estudio, afirma: “Hace un año dijimos que la educación estaba siendo atacada; ahora, la vida de los niños está al borde del colapso total”. Y añade: “Los palestinos han mostrado un deseo extraordinario de recibir educación durante esta terrible guerra, pero la pérdida de fe y esperanza que expresan los jóvenes debería ser una gran señal de alarma para la comunidad internacional. Debemos hacer más para apoyarlos. No podemos esperar”.
Además, Rose advierte de que existe un grave riesgo de que surja una generación “perdida” en Gaza, debido a la combinación de los efectos educativos, físicos y psicológicos de la guerra.
Más de dieciocho mil estudiantes muertos
A fecha de 1 de octubre de 2025, la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (OCHA) informó de que 18 069 estudiantes y 780 miembros del personal educativo habían perdido la vida en Gaza, y 26391 estudiantes y 3 211 profesores habían resultado heridos. La organización Save the Children estima que, durante los combates, 15 niños sufrieron cada día lesiones que les cambiaron la vida.
El informe encontró pruebas de una “desesperación generalizada”. Los profesores relataron que los padres preguntaban: “¿Por qué debería preocuparme por la educación de mis hijos si sé que morirán de hambre?”.
El estudio estima que se ha perdido el equivalente a cinco años de educación debido a los repetidos cierres de escuelas desde 2020
El estudio estima que los niños de Gaza habrán perdido el equivalente a cinco años de educación debido a los repetidos cierres de escuelas desde 2020, primero por la covid y luego por la guerra. Aunque la UNRWA y el Ministerio de Educación palestino han puesto en marcha medidas de aprendizaje temporal y a distancia, estas se han visto obstaculizadas por la violencia continua, los daños en las infraestructuras y la escasez crónica de recursos.
El cálculo de la pérdida de aprendizaje incorpora los efectos combinados del trauma y la inanición, utilizando estudios consolidados sobre cómo estos obstaculizan el aprendizaje. En octubre de 2025, casi 13000 niños de Gaza habían recibido tratamiento por desnutrición aguda, 147 de los cuales fallecieron.
Teniendo en cuenta estos mismos efectos combinados, los autores calculan que, si las escuelas permanecen cerradas hasta septiembre de 2027, muchos adolescentes se quedarán una década por detrás del nivel educativo esperado.
Grave situación en Cisjordania
La situación en Cisjordania, incluida Jerusalén Este, también se considera grave. Aquí, 891 estudiantes y 28 profesores han sido asesinados o heridos por colonos o fuerzas israelíes desde octubre de 2023 y cientos más han sido detenidos, a menudo por motivos que la Oficina de Derechos Humanos de las Naciones Unidas considera “arbitrarios”. Las escuelas han sido cerradas esporádicamente o, en algunos casos, definitivamente. Los autores estiman que los niños de estas zonas han perdido como mínimo 2,5 años de educación.
En toda Palestina, los profesores describieron su profesión como desmoralizada y en crisis. Un miembro del personal de una organización internacional entrevistado por los autores afirmó que los profesores “trabajaban día y noche” para garantizar que los niños siguieran recibiendo algún tipo de educación y que muchos no habían tenido un solo día libre en dos años.
Invertir en los docentes es fundamental para reconstruir y restaurar la educación en Palestina
El estudio calcula que el coste de la recuperación educativa en toda Palestina podría ascender a 1380 millones de dólares estadounidenses. Yusuf Sayed, profesor de Educación de la Universidad de Cambridge, afirmó: “Los profesores y orientadores están demostrando sumood (firmeza) y compromiso con la preservación de la identidad palestina a través de la educación, pero las necesidades son inmensas. Se necesitarán miles de nuevos profesores para sustituir a los que se han perdido o para apoyar una recuperación completa del aprendizaje. Invertir en los docentes es fundamental para reconstruir y restaurar la educación en Palestina”.
Dado que Gaza sufre una parálisis económica casi total, la educación dependerá de la ayuda exterior en el futuro inmediato. A pesar de ello, el estudio encontró indicios de “fatiga de los donantes”. De los 230,3 millones de dólares solicitados por la OCHA para la educación en 2025, solo se había proporcionado el 5,7 % en julio, lo que equivale a unos 9 dólares por niño. Se estima que se necesitan 1 155 dólares estadounidenses por persona para la reconstrucción total.
Aun así, el informe identifica algunos motivos de esperanza. Durante el alto el fuego a principios de 2025, las escuelas reabrieron con notable rapidez. También se han reanudado los exámenes Tawjihi para los graduados de secundaria.
Algunas reacciones al informe
En declaraciones a SMC, el doctor Pedro Ignacio Arcos González, director de la Unidad de Investigación en Emergencia y Desastre de la Universidad de Oviedo e investigador asociado de la Universidad de Oxford (Reino Unido), que no ha participado en el informe, sostiene que las situaciones de emergencia humanitaria compleja prolongadas no solo deterioran la salud física, sino también la salud mental, y “uno de los componentes que contribuyen a sostener esta salud mental de los niños y niñas de Gaza es la posibilidad de escolarización”. En la misma línea, el epidemiólogo Salvador Peiró, de la Fundación para el fomento de la investigación sanitaria y biomédica de la Comunidad Valenciana (FISABIO), quien tampoco intervino en el informe, destaca que la principal aportación del estudio es integrar las dimensiones de educación, salud y bienestar psicosocial, y mostrar cómo sus efectos se refuerzan mutuamente, y alerta sobre “la urgencia de proteger a la población infantil, garantizar el acceso a servicios básicos y evitar que la interrupción educativa tenga efectos irreversibles a medio y largo plazo”.
Referencia
- Faculty of Education, University of Cambridge; Centre for Lebanese Studies; UNRWA (2024). Palestinian Education Under Attack in Gaza: Restoration, Recovery, Rights and Responsibilities in and through Education. Faculty of Education, University of Cambridge. Informe disponible en este enlace.
Fuentes: SINC y SMC España.


