Primeros pasos en el análisis de una banda sonora musical

05 febrero 2026
El entrenamiento auditivo con la banda sonora de una película permite que seamos capaces de memorizar, relacionar, generar expectativas y disfrutar más con el discurso musical y con la propia película (img.: iStock).

Este artículo forma parte de un novedoso proyecto de alfabetización audiovisual, a través de la integración de la música cinematográfica en los currículos de las diferentes etapas educativas. En él se dan algunas pautas para ayudar a distinguir las relaciones que dominan en el discurso musical y de este modo participar activamente en una escucha más compleja y analítica.

Adiestramiento auditivo básico

La escucha y análisis de una banda sonora requiere un cierto entrenamiento auditivo, muy especialmente si estamos hablando de alumnos sin especiales conocimientos musicales. Para ello, se pueden pautar una serie de sencillos ejercicios que ayuden a distinguir de oído relaciones de igualdad, similitud y contraste que son, por otra parte, las que dominan en el discurso musical.

Se trata de acostumbrar al oído, paulatinamente y a través de prácticas cada vez más complicadas, a reconocer frases melódicas iguales, que se repiten con pequeñas diferencias o que son totalmente distintas. Estos tres mecanismos darán lugar a sendos procedimientos musicales: a) repetición: reiteración de motivos iguales, b) variación: repetición de frases con algunos cambios y c) contraste: alternancia de frases distintas, tal y como puede observarse en Hänschen klein, canción infantil alemana, fácil de cantar e interpretar con instrumentos escolares, que podría servir como punto de arranque para otros ejercicios de reconocimiento formal en el aula:

Pulsa en la partitura para escuchar la canción (img.: Wikipedia).

Este tipo de entrenamiento hace posible que el cerebro sea capaz de memorizar, relacionar, generar expectativas y gratificarse con los resultados esperados. De esta forma nos preparamos para participar activamente en una escucha más compleja y analítica.

La repetición como, recurso en una banda sonora, sirve reforzar significados como el agobio, el miedo, pesadillas, etc. Philip Glass, compositor estadounidense y máximo exponente de la música minimalista, ha sido llamado para componer la banda sonora de películas, como Diario de un escándalo (Richard Eyre, 2006) en la que la música repetitiva y minimalista acentúa la insana obsesión de una de las protagonistas.

Más común es la utilización de la variación (repetición con algún cambio) que se da sobre todo cuando se emplea un leitmotiv que, a semejanza del modelo de Wagner, experimenta transformaciones y, con frecuencia, da lugar a un tema. Los cambios pueden ser melódicos (variaciones en la melodía), armónicos (en el acompañamiento) o incluso tímbricos (cambios en la instrumentación). Imaginemos una escena. Ella se dirige hacia la habitación donde está el chico del que se ha enamorado. Suena el tema de amor, interpretado por un violín. Cuando abre la puerta, la cámara enfoca al chico y la melodía pasa al violonchelo. Finalmente, cuando los dos se miran, interviene la sección de cuerdas al completo. El tema de amor ha cambiado de timbre o, como suele decirse, «de color», con una clara intención expresiva.

El contraste es un recurso muy utilizado en todo tipo de música. En lo que respecta a la música culta, el contraste es la base de la sonata, forma musical por antonomasia. La sonata tiene una estructura muy narrativa, con una exposición, un desarrollo y una reexposición, que recuerda la forma básica tripartita de cualquier relato (exposición, nudo y desenlace). En cuanto al material melódico, es bitemática, con un tema protagonista (A) y otro que opera como antagonista (B). Por esta razón no es extraño que la música de muchas películas, como sucede en Los siete magníficos de John Sturges, incluyan temas que funcionen musicalmente ateniéndose a esta fórmula.

Esta partitura, escrita por Elmer Bernstein, tiene un pegadizo tema principal que refleja el carácter de los siete pistoleros que arriesgan su vida por proteger a los campesinos. Este tema, de carácter heroico, que fue utilizado por la marca de tabaco Marlboro durante mucho tiempo para evocar lo genuinamente americano, aparece fragmentado (como leitmotiv) en muchos momentos, y siempre asociado a todos o alguno de los siete protagonistas. Bernstein incluyó también un tema contrastante relacionado con los bandidos (más concretamente con su jefe, Calvera), enérgico, rítmico y lúgubre, siempre interpretado por el viento-metal y apoyado por los instrumentos de percusión, para acentuar la sensación de violencia.

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¿Cómo analizar una banda sonora?

Ignoro si existe alguna fórmula universalmente válida para analizar la música de una película. A grandes rasgos diría que, en esencia, se trata de identificar los elementos sonoros y visuales que aparecen en el film, ver cómo funcionan, establecer relaciones lógicas entre ellos y sacar conclusiones pertinentes. Como punto de partida, propongo la siguiente secuencia:

1. Obtener una buena documentación acerca de la película, para lo que es imprescindible buscar fuentes fiables, puesto que muchas de las informaciones que aparecen en Internet son, en realidad, errores que se repiten hasta convertirse en una «verdad» aceptada a nivel general. Algunos youtuber hacen buenos análisis sobre música cinematográfica. Por citar uno de los más interesantes, me referiré al muy recomendable canal de Jaime Altozano:

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2. Tomar como referencia básica la banda sonora real; es decir, la grabada en la propia película, en lugar de basarse en la banda sonora editada por separado. Hay que advertir que, con mucha frecuencia, la música que aparece realmente en la película no coincide necesariamente con la grabada en el disco. Para empezar, en el disco aparecen los temas completos mientras que en la película suelen hacerlo de manera fragmentada, de acuerdo con cada momento. En algunos casos la banda sonora editada en disco puede que apenas coincida con la que aparece en la película.

3. Utilizar una tabla de doble entrada como ayuda al análisis. Estudiosos muy competentes de la música cinematográfica utilizan, como herramienta básica, una tabla de doble entrada en la que reflejan, segundo a segundo, todos aquellos aspectos que se consideren de interés en cuanto a la relación música/imagen: minutaje, descripción de la secuencia, etc. Esta tabla esquemática servirá, entre otras cosas, para saber cuántos temas hay, cuántas veces se repiten, con qué variaciones y con qué tipo de escenas se relaciona. Algo muy importante a tener en cuenta es que es necesario saber reconocer los temas, no solo en su formulación básica, sino también en las sucesivas transformaciones que vayan apareciendo.

Tabla de análisis (proporcionada por el autor).

4. Aplicar técnicas musicológicas al análisis. Esto implica tener en cuenta las características musicales en cada caso (melodía, timbre, armonía, orquestación…) y su sentido en relación con la imagen, lo cual también conlleva nociones básicas de terminología cinematográfica.

La nomenclatura importa

Como se ha dicho anteriormente, la utilización de temas musicales asociados a personajes, situaciones, emociones, etc. es el recurso que se emplea más habitualmente. A nivel general podríamos clasificar los temas musicales distinguiendo entre tema principal y secundarios:

El tema principal aparece muchas veces y con distintas variantes en cuanto a la orquestación, el timbre y la forma. No compite con ningún otro y sirve para identificar con toda claridad a la película. Un ejemplo muy ilustrativo puede ser el tema principal de La vida es bella (Roberto Begnini, 1997), cuya referencia es Guido, el protagonista:

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En ciertas ocasiones el tema principal, o central, se identifica como tema de amor (love theme). Otro caso particular es la aparición de un tema que actúa como contrapeso o antagonista del principal, que podríamos denominar contratema, como hemos visto con el del villano Calvera en Los siete magníficos.

Los temas secundarios son aquellos relacionados con personajes secundarios o situaciones puntuales. A efectos de clasificación suelen nombrarse de acuerdo con el personaje o la situación a la que se asocia. Un buen ejemplo es el tema del paseo por Nueva York de la película Desayuno con diamantes (Blake Edwards, 1961), compuesto por Henry Mancini:

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Para terminar, diremos que las posibilidades musicales respecto a una banda sonora son considerablemente variadas. Algunas son bitemáticas, como sucede en La pantera rosa (Blake Edwards, 1963), con un tema asociado al diamante y al ladrón y otro a la relajada vida en Cortina D´Ampezzo. Kramer contra Kramer (Robert Benton, 1979) tiene una efectiva banda sonora a base de música barroca preexistente (Händel y Vivaldi). En Casablanca (Michael Curtiz, 1942) el eje central, del que se desprende buena parte del material temático, es la canción As Time Goes By. El tercer hombre (Carol Reed, 1949) será siempre recordado por el inconfundible timbre de la cítara.

Estos son solo algunos mínimos ejemplos de la variedad de recursos que encontramos en algunas de las mejores bandas sonoras clásicas de la historia, pero hay otros muchos más. Un caso relativamente frecuente es el de las películas que tienen a una canción como eje central. Un ejemplo notable es Desayuno con diamantes (Blake Edwards, 1961), donde el peso de la banda sonora recae sobre Moon River, canción que se convierte en un eficaz hilo conductor de la película.

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El ruido puede ser también un elemento primordial. Tanto en Mi tío (Jacques Tati, 1958) como en Tiempos modernos (Charles Chaplin, 1936) los ruidos, identificados con el progreso y la vida moderna, adquieren un gran protagonismo.

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Por último, la utilización de la música diegética integrada en la acción del film es un uso no demasiado habitual que encontramos, por ejemplo, en la célebre secuencia del atentado de El hombre que sabía demasiado (A. Hitchcock, 1956):

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Lamberto del Álamo es licenciado en Musicología por la Universidad Complutense de Madrid y profesor de música. Es saxofonista y clarinetista, y autor de materiales didácticos curriculares. Actualmente su trabajo se centra en el estudio y divulgación de la música cinematográfica

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