Las personas bilingües utilizan una misma red neuronal para los diferentes idiomas

18 junio 2026
El cerebro posee un único motor gramatical para los diferentes idiomas que hablamos, en lugar de motores separados para cada uno (img.: iStock).

El sistema gramatical utilizado en los diferentes idiomas que habla una persona bilingüe se apoya en una red neuronal común. Un nuevo estudio muestra cómo el cerebro implementa la gramática como un cálculo reutilizable, o plantilla lingüística universal, en lugar de utilizar múltiples conjuntos de reglas específicos para cada idioma. 

A menudo, los hablantes bilingües aplican erróneamente las reglas gramaticales de un idioma al hablar el otro. Por ejemplo, decir ‘I have 20’ (de la construcción en español ‘Tengo 20 años’) en lugar de ‘I am 20’ (forma correcta en inglés), cuando se les pregunta por su edad. Algunos podrían preguntarse si estas fusiones lingüísticas son evidencia de distinciones neurológicas más profundas entre los idiomas. Es decir, si una persona habla inglés y español, por ejemplo, ¿existe un ‘motor gramatical’ que aprende y aplica las reglas del inglés y otro que aprende y aplica las reglas del español? 

Un equipo de científicos de la Universidad de Nueva York ha constatado que el bilingüismo no se basa en sistemas gramaticales separados en el cerebro, sino en un sistema neuronal común que funciona en todos los idiomas (Chen y Blanco-Elorrieta, 2026).  

“Nuestra investigación sugiere que el cerebro posee un único motor gramatical que sustenta todos los idiomas que hablamos, en lugar de motores separados para cada uno”, explica Esti Blanco-Elorrieta, profesora adjunta de psicología y neurociencia en la Universidad de Nueva York y autora principal del estudio, publicado en el Journal of Neuroscience.  

Dos idiomas, un mismo motor gramatical 

Blanco-Elorrieta y Xuanyi Jessica Chen, estudiante de doctorado de la Universidad de Nueva York y primera autora del artículo, utilizaron magnetoencefalografía para registrar la actividad cerebral milisegundo a milisegundo mientras hablantes bilingües de español e inglés transformaban palabras en ambos idiomas a formas gramaticalmente correctas. Por ejemplo, los participantes escuchaban la forma singular de una palabra (‘boat’ [inglés] o ‘barco’ [español]) y se les pedía que dijeran la versión plural del término (‘boats’ o ‘barcos’).  

Las investigadoras también analizaron cómo respondían los participantes tanto a los cognados, es decir, palabras en diferentes idiomas que comparten un significado, ortografía y pronunciación similares debido a sus raíces lingüísticas comunes, como a las ‘pseudopalabras’ (palabras inventadas). Este método, que iba más allá de las palabras existentes en inglés y español, tenía como objetivo determinar si se aplican los mismos mecanismos neuronales cuando nuevas palabras entran en nuestro vocabulario.  

Una plantilla lingüística universal 

Los hallazgos demostraron que el cerebro utiliza un mecanismo neuronal común para la gramática en diferentes idiomas, incluso cuando las palabras difieren en sonido o estructura. Además, este mismo sistema neuronal se aplicó también a palabras completamente nuevas (es decir, pseudopalabras), lo que sugiere que el cerebro implementa la gramática como un cálculo reutilizable, o plantilla lingüística universal, en lugar de utilizar múltiples conjuntos de reglas específicos para cada idioma.

El cerebro utiliza un mecanismo neuronal común para la gramática en los diferentes idiomas

“Los resultados proporcionan algunas de las evidencias neuronales más claras hasta la fecha de que los procesos gramaticales se comparten entre idiomas en hablantes bilingües”, afirma Blanco-Elorrieta. “En términos más generales, dado que el cerebro parece utilizar un sistema neuronal común para todos los idiomas, nuestros hallazgos ofrecen una nueva perspectiva sobre cómo nos comunicamos y aprendemos nuevas lenguas”. 

Lenguas radicalmente diferentes 

Blanco-Elorrieta destaca a SINC que, si bien el español y el inglés comparten estructuras oracionales similares, se observaron computaciones neurales compartidas a pesar de las diferencias sustanciales en vocabulario, estructura de los sonidos y muchos aspectos de la gramática. “Esto sugiere que el cerebro puede organizar el lenguaje en torno a operaciones gramaticales abstractas, en lugar de hacerlo alrededor de las características superficiales específicas de un idioma en particular”, explica la experta.  

“Si eso es correcto, entonces esperaríamos que la misma maquinaria neural sustente un proceso gramatical a través de los idiomas siempre que ese proceso exista en ambos, incluso si las lenguas mismas parecen muy diferentes en la superficie. Por supuesto, esto sigue siendo una hipótesis que deberá ser probada directamente en pares de lenguas más distantes, como inglés-mandarín o inglés-árabe”, añade. 

La investigadora también destaca que los participantes del estudio eran personas bilingües altamente competentes. Por ello, no es posible determinar a partir del presente estudio cuándo surge esta organización neural compartida. 

“Una posibilidad es que se desarrolle gradualmente a medida que aumenta la competencia y la segunda lengua se integra más con las redes lingüísticas existentes. Otra posibilidad es que el cerebro reclute los mismos mecanismos subyacentes desde las etapas más tempranas del aprendizaje.”  

Para Blanco-Elorrieta, una de las implicaciones más emocionantes de los hallazgos es que el cerebro puede no necesitar una maquinaria gramatical completamente separada para cada idioma que habla una persona bilingüe. “En su lugar, puede ser capaz de utilizar las mismas computaciones neurales subyacentes para realizar operaciones gramaticales similares a través de los idiomas”, concluye. 


 

Referencia 

  • Xuanyi Jessica Chen; Esti Blanco-Elorrieta (2026). A Shared Neural Mechanism for Abstract Grammatical Computations Across Languages in Bilinguals. J. Neurosci., 15 June. DOI: https://doi.org/10.1523/JNEUROSCI.2341-25.2026  

 

Fuente: SINC