La sexualidad es un hecho multidimensional y, por tanto, su tratamiento debe ser interdisciplinar (img.: iStock).
La educación sobre la afectividad y la sexualidad debe apoyarse en el respeto y el cuidado hacia uno mismo y hacia los demás.
La sexualidad es un hecho multidimensional y, por tanto, su tratamiento debe ser interdisciplinar. La sexualidad es el modo sexuado de estar en el mundo en el que el deseo sexual y sus correspondencias en comportamientos tan solo son una parte de ella. En el fondo se trata de que los jóvenes y adolescentes encuentren su modo de estar en el mundo como mujeres o como hombres teniendo en cuenta que existen tantos modos de serlo como personas. De ahí que la aceptación de la diversidad sexual sea imprescindible en todo planteamiento de educación sexual. Decimos que es un modelo profesional porque no se basa en creencias u opiniones sino en el conocimiento científico, es decir, en aquello sobre los que contamos con suficiente evidencia empírica. Los especialistas en sexología deben intervenir en aquello para lo que el profesorado carece de formación específica, pero no deben sustituir al sistema educativo, en todo caso colaborar con él. Nada de esto es posible sin contar con madres y padres, cuya función no debe ser instruir a sus hijos e hijas, sino actuar como base de seguridad para la exploración (Javier Gómez Zapiain, doctor en Psicología e investigador del comportamiento sexual humano).
Identificar el amor con la libertad y el cuidado mutuos
Al hablar al alumnado de afectividad y sexualidad hemos de incidir en el respeto hacia uno mismo y hacia los demás. Para ello es preciso tener en cuenta lo siguiente: