Pautas para educar sobre los alimentos ultraprocesados

31 agosto 2026
Numerosos estudios asocian el consumo frecuente y sostenido de alimentos ultraprocesados con la obesidad, la diabetes y otras patologías (img: Pexels).

Los productos ultraprocesados se presentan con una publicidad muy tentadora, pero su valor nutricional suele ser escaso, por el contenido excesivo de azúcares, sal y grasas poco saludables. El principal instrumento para valorarlos es la información ofrecida por las etiquetas, por lo que deberíamos ofrecer al alumnado herramientas para decodificar correctamente la información que ofrecen. 

  • El consumo frecuente y sostenido de ultraprocesados está asociado con patologías tan serias como la obesidad, la diabetes tipo 2 o las enfermedades cardiovasculares. Asistimos a una avalancha de productos malsanos, de escaso valor nutricional, con un excesivo contenido de grasas, azúcares, calorías y sal. Estos productos tienden a ocuparlo todo, desde la publicidad hasta nuestra dieta; desde el imaginario hasta el ocio. A diferencia de lo que ocurría antes, tenemos la opción de no cocinar. Los platos preparados listos para calentar y comer, o los pedidos de comida a domicilio, son opciones muy tentadoras cuando llegas cansado a casa, cuando no has tenido tiempo de planificar los menús de la semana o cuando no tienes destreza en la cocina. El problema es la repetición, el hábito. De algún modo, se nos delega la responsabilidad: los productos están ahí, abundan, nos rodean y se anuncian con ahínco en todas partes, pero se espera de nosotros una contención y una mesura ejemplares. Y si algo sale mal –como acaba sucediendo, a la luz de cómo han aumentado las tasas de estas enfermedades–, ocurre tiempo después, no hay un único producto al que pedirle explicaciones, y se culpa al consumidor por no haber sabido contenerse. Muchas veces, la información en las etiquetas es el único elemento que tenemos para valorar un producto que no vemos, porque está dentro de una bolsa o de una caja. Precisamente por eso, debería ser clara, fácil de leer, con la información jerarquizada. Y, en paralelo, nosotros deberíamos disponer de herramientas para decodificar correctamente todo lo que vemos ahí sin necesidad de descargar aplicaciones o guiarnos por la publicidad. Nos falta alfabetización nutricional (Laura Caorsi, especialista en alimentación y salud). 

 

De los ultraprocesados a los alimentos saludables 

Al educar al alumnado sobre los alimentos ultraprocesados hay que tener en consideración lo siguiente: 

 

Algunas pautas para educar sobre los alimentos ultraprocesados 

  1. Abordar los conceptos de alfabetización alimentaria y etiquetado nutricional, y asumir que el centro educativo es clave en la educación alimentaria. 
  2. Diferenciar entre alimentos naturales, procesados y ultraprocesados. 
  3. Relacionar el consumo de ultraprocesados con el derecho a la salud.  y explicar las consecuencias del consumo habitual de dichos alimentos.
  4. Hacer un análisis crítico de la publicidad de los alimentos ultraprocesados.
  5. Fomentar la investigación acerca de los alimentos más y menos saludables.
  6. Proponer actividades y rúbricas de evaluación para identificar alimentos ultraprocesados.
  7. Compartir actividades de comprensión lectora sobre los alimentos ultraprocesados.
  8. Ofrecer pautas para comprender el significado de las etiquetas de los alimentos y proponer actividades relacionadas con el etiquetado de alimentos ultraprocesados.
  9. Dar a conocer las leyes de etiquetado de alimentos vigentes en América Latina.
  10. Divulgar lecturas que promuevan cocinar en familia y artículos sobre aprendizaje y nutrición.