Indicadores y retos del sistema educativo español

26 septiembre 2026
Los avances educativos conseguidos en España durante las últimas décadas conviven con algunos desequilibrios estructurales que hay que seguir trabajando (img.: iStock).

La duodécima edición de Indicadores comentados sobre el estado del sistema educativo español, presentado el pasado 23 de septiembre en la Fundación Ramón Areces ofrece un diagnóstico ambivalente. España ha experimentado avances educativos de gran magnitud durante las últimas décadas, pero mantiene desequilibrios estructurales que hacen difícil que esos avances cuantitativos acaben por generar mayor equidad y mejores competencias.

El informe, impulsado por la Fundación Ramón Areces y la Fundación Europea Sociedad y Educación, organiza la evidencia en torno a cuatro dimensiones -educación, recursos, resultados y empleo- y la complementa con análisis específicos sobre inmigración, dirección escolar, profesorado, abandono universitario, productividad y brechas de género.

El diagnóstico es ambivalente, con avances educativos muy relevantes conseguidos durante las últimas décadas pero que conviven con algunos desequilibrios estructurales que dificultan la mejora cualitativa en términos de mayor equidad, mejores competencias y una integración más eficiente entre educación, empleo y productividad.

Por ejemplo, el abandono educativo temprano constituye uno de los indicadores donde se aprecia esta doble naturaleza del diagnóstico. España ha pasado de tasas de abandono superiores al 30 % a comienzos del siglo XXI a un mínimo histórico del 12,8 % en 2025. El progreso es inequívoco, pero el ritmo de mejora se ha ralentizado. El informe advierte sobre la posibilidad de que esta ralentización se esté produciendo especialmente entre el colectivo de alumnado inmigrante, lo que obliga a sustituir las políticas generales por intervenciones más selectivas y territorialmente adaptadas.

Algunos desequilibrios estructurales del sistema educativo

1. Polarización de cualificaciones, con escasez de titulaciones medias

A pesar de los avances significativos, como la ampliación de la escolarización, la disminución de las tasas de repetición, el crecimiento sin precedentes de la Formación Profesional o la tasa de graduación en grados universitarios de cuatro años, que se sitúa en el 55,5 %, 9,4 puntos más que hace una década, el progreso convive con un déficit de población con cualificaciones medias. En España convive una proporción elevada de población con estudios terciarios con otra todavía muy amplia con niveles educativos bajos, pero el segmento intermedio permanece comparativamente reducido. En 2025, el 42,4 % de la población de 25 a 64 años tenía educación terciaria, frente al 36,9 % de la UE-27; pero el 34,6 % había alcanzado como máximo la primera etapa de secundaria, frente al 18,8 % europeo. En cambio, solo el 23 % había completado secundaria superior sin llegar a la terciaria, frente al 44,3 % en la UE-27. El informe interpreta esta escasez de personas con cualificaciones medias como una importante debilidad del sistema español y uno de sus retos estructurales más persistentes. No se trata únicamente de elevar el número de titulados superiores, sino de ampliar de manera mucho más equilibrada las trayectorias educativas intermedias y garantizar que las credenciales adquiridas se correspondan con competencias efectivas.

2. Excesiva relevancia de los predictores socioeconómicos

El nivel económico familiar sigue siendo el factor que más asociación tiene con el éxito o fracaso escolar, especialmente cuando aparecen dificultades académicas. La explicación que propone el informe es que el rendimiento académico no tiene las mismas consecuencias para todos los estudiantes, porque las familias con mayor disponibilidad económica, cultural y social pueden proporcionar mecanismos de compensación (apoyo, recursos, orientación o capacidad para sostener los estudios cuando aparecen dificultades) de los que carecen en mayor medida los estudiantes vulnerables.

Un colectivo de especial relevancia es el alumnado de origen inmigrante, cuyo peso demográfico ha cambiado radicalmente el sistema. La población de origen inmigrante de 0 a 17 años pasó de menos de 400.000 personas en 2002 a superar los 1,2 millones en 2024, es decir, se multiplicó aproximadamente por tres en poco más de dos décadas. El informe subraya que las diferencias educativas entre alumnado inmigrante y nativo no pueden atribuirse de forma simplista al estatus migratorio. La brecha observada responde a múltiples causas que interactúan entre sí, como las barreras lingüísticas y culturales, la discriminación, el capital cultural familiar, la concentración del alumnado vulnerable en determinados centros y, sobre todo, la desigualdad económica.

3. Escasez de alumnado en niveles de excelencia 

El sistema educativo español muestra una tendencia a la homogeneidad, frente a países como Inglaterra, que tienden a acentuar la brecha entre los mejores resultados académicos y los peores. Una característica específica de esta homogeneidad, subrayada por el informe, es que hay escasez de resultados en los niveles más altos y una proporción relativamente elevada se concentra en los niveles bajos. Tomando datos de PIAAC 2023, que también recoge y utiliza el informe, en el caso de matemáticas solo el 5,8 % se sitúa en los niveles 4-5, frente al 12 % de la OCDE, mientras que el 28 % está en el nivel 1 o inferior, frente al 25 % de la OCDE. Es decir, España presenta una distribución relativamente concentrada, aunque esto no significa mejores resultados medios, sino a una distribución más comprimida, particularmente hacia los niveles bajos.

4. Distribución de recursos no siempre adaptada a las necesidades educativas 

En 2022 España destinaba un 4,1 % del PIB a educación, cercano al promedio de la OCDE (4,3 %) pero, según el informe, lo relevante no es únicamente cuánto se gasta, sino cómo se distribuyen los recursos en relación con las necesidades educativas y en qué medida permiten compensar las desigualdades de origen. El informe destaca, además, diferencias relevantes entre redes educativas. En 2023, el gasto público por alumno alcanzaba 7.943 euros en centros públicos, frente a 4.705 euros por alumno en centros concertados. Estas diferencias se combinan con una elevada heterogeneidad territorial y con un gasto de los hogares que también difiere significativamente entre comunidades.

5. Lagunas formativas del profesorado en gestión de la diversidad y de los ámbitos socioafectivos

Una de las principales novedades de esta edición de 2026 es la incorporación al informe de los resultados de TALIS 2024, aunque sus datos se basan en autopercepciones y no en una medida objetiva de competencia. En términos generales, el profesorado español declara sentirse razonablemente preparado. En Primaria, el 71,5 % afirma sentirse bastante o muy preparado para enseñar los contenidos de sus materias, y en la ESO el porcentaje es del 74,7 %. En cuanto a competencia digital, la percepción es también elevada: 64,5 % en Primaria y 66,2 % en ESO.

Las mayores debilidades aparecen en competencias asociadas a la complejidad creciente del aula. En este sentido, solo el 49,1 % del profesorado de Primaria y el 42 % de ESO se siente preparado para enseñar en contextos multiculturales o multilingües, y el 57,1 % de Primaria y el 46,8 % de ESO se siente preparado para apoyar el desarrollo emocional y social del alumnado. En consecuencia, el informe sugiere integrar la formación disciplinar y la pedagógica, y concebir la profesionalidad docente como un proceso de aprendizaje permanente.

Algunas estrategias propuestas

El informe apunta hacia una agenda de actuación que combina equidad y profesionalización.

  • Para reducir el abandono, propone centrar las intervenciones en territorios y colectivos donde persiste con mayor intensidad, sin confiar exclusivamente en las estrategias generales del pasado. En el caso del abandono universitario, reclama prestar especial atención a los estudiantes vulnerables, particularmente cuando se combinan bajos resultados académicos y escasos recursos familiares.
  • En materia docente, sugiere construir trayectorias sólidas de desarrollo profesional, capaces de integrar conocimiento disciplinar, pedagogía, competencia digital, atención socioemocional y capacidad para trabajar en contextos multiculturales.
  • En materia de liderazgo escolar, el informe reclama intervenir sobre las condiciones de ejercicio de la dirección, con el objetivo de ofrecer mayor autonomía, acompañada de apoyo institucional, profesorado de apoyo, cobertura ágil de bajas y mecanismos claros de rendición de cuentas. También propone experimentar mediante pilotos y crear estadísticas sistemáticas sobre concursos desiertos y nombramientos extraordinarios.
  • Por último, el informe recuerda que para que la capacitación tenga un efecto real en la sociedad ya no es suficiente con crecer en escolarización o en titulaciones. Hay que mejorar las competencias reales, reforzar el aprendizaje permanente y conectar mejor la formación con la estructura productiva.

El diagnóstico, por tanto, nos habla de una fuerte polarización social y educativa, una proporción todavía alta de abandono, desigualdades asociadas al origen socioeconómico y migratorio, importantes diferencias territoriales, déficits de preparación docente en algunas competencias emergentes y un desajuste entre cualificación, competencias y estructura productiva. Y la estrategia recomendada es, en consecuencia, pasar de una política basada sobre todo en expandir la educación a otra centrada en garantizar que todo el alumnado aprenda, permanezca y progrese, que el profesorado pueda desarrollarse profesionalmente a lo largo de toda su carrera y que las cualificaciones adquiridas se traduzcan efectivamente en competencias, oportunidades laborales y productividad.


Referencia

  • Manuel T. Valdés et al. (2026). Indicadores comentados sobre el estado del sistema educativo español 2026. Madrid: Fundación Ramón Arecesy Fundación Europea Sociedad y Educación. Disponible en este enlace.

En la elaboración del texto se han utilizado resúmenes de datos aportados por una IA conversacional y anotaciones procedentes de la presentación del informe el 23 de septiembre en la Fundación Ramón Areces.