En marcha la primera evaluación general del sistema educativo en España

08 abril 2026
El Ministerio de Educación examina las competencias lingüística, científico-tecnológica, matemática y digital en una muestra de alumnado de 6.º de Primaria, que representa el 8% del total. (img.: iStock).

Tras la vuelta de las vacaciones de Semana Santa se han iniciado las pruebas de la Evaluación General del Sistema Educativo en 6.º de Primaria, unas evaluaciones muestrales que se celebran por primera vez, en el marco de la LOMLOE, y que se desarrollarán hasta finales de mayo, dependiendo de la planificación de cada comunidad autónoma y de los 891 centros seleccionados para la prueba.

La novedad de la prueba no reside solo en que sea la primera edición de esta evaluación, ni la primera de alcance estatal con estas características, sino en el propio diseño del Instituto Nacional de Evaluación Estadística Educativa (INEE), que trata de articular diversos elementos: alcance representativo, cuestionarios de contexto, participación de la comunidad educativa y adaptación lingüística. La prueba no pretende realizar mediciones individuales, sino describir y comprender el sistema para orientar su mejora; precisamente por eso se apoya en un diseño técnico que separa evaluación, información y uso de resultados.

Marco normativo

La Evaluación General del Sistema Educativo no tiene una voluntad clasificadora ni puede utilizarse para valoraciones individuales del alumnado ni, menos aún, para elaborar clasificaciones de centros. Su objetivo es obtener información representativa del alumnado, de los centros y del conjunto del sistema con el fin de impulsar procesos de innovación en todo el sistema y diseñar mejor las políticas educativas.

Por ello, la prueba tiene carácter muestral y plurianual; no afecta a todo el censo del alumnado, salvo en Ceuta y Melilla. En el resto se han seleccionado aleatoriamente medio centenar de centros por comunidad autónoma, en los que participan 40 alumnos si el centro tiene 51 o más, o todo el alumnado si tiene 50 o menos. En total, unos 44000 estudiantes se someterán a la prueba, de los 550000 que cursan 6.º de Primaria, en 891 centros seleccionados aleatoriamente.

Estructura de la prueba

La evaluación tiene un enfoque competencial, basado en los descriptores operativos del perfil de salida del alumnado al término de la educación básica, y se articula en torno a cuatro competencias clave: comunicación lingüística, STEM (por las siglas inglesas de ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas), competencia plurilingüe y competencia digital.

Su planteamiento es el de una prueba extensa, con 400 preguntas divididas entre las cuatro competencias, y con reparto modular del contenido, concebida para cubrir el conjunto competencial sin que sea necesario someter a cada alumno al mismo bloque completo de ítems. Para ello, se han diseñado más de un millar de itinerarios diferentes, de modo que, en función del itinerario que le corresponda, cada estudiante responderá preguntas de tres competencias. Algunos de esos itinerarios están adaptados para atender la diversidad del alumnado. El hecho de que el alumnado no responda necesariamente al mismo conjunto completo de preguntas encaja con este diseño muestral y digital, que busca compatibilizar amplitud de cobertura y viabilidad.

En las comunidades con una segunda lengua oficial, cada alumno debe desarrollar todas las pruebas y el cuestionario de contexto en la lengua que previamente haya sido registrada por la dirección del centro, siguiendo su política de lengua vehicular. Para el Ministerio, esta diversidad lingüística no altera la unidad del marco común, aunque exija una adaptación administrativa y documental específica para cada lengua.

Dada la complejidad de la evaluación, se llevaron a cabo varios estudios piloto. En 2023 se ensayaron las pruebas en las competencias lingüística y STEM y, en 2025, las correspondientes a las competencias plurilingüe y digital, todas ellas en 6.º de Primaria.

Participación de la comunidad educativa

La evaluación no se limita al alumnado. El Ministerio incorpora cuestionarios de contexto para el alumnado, los equipos directivos, el profesorado y las familias, con el fin de interpretar los resultados en relación con variables contextuales y socioeducativas, y no como un mero dato de rendimiento aislado. Los cuestionarios para el profesorado incluyen preguntas específicas sobre las distintas especialidades docentes y sobre los procesos de inclusión educativa del centro.

Los cuestionarios de contexto permiten cruzar el desempeño del alumnado con información organizativa, pedagógica y social, de modo que el análisis final no se reduzca a una simple nota agregada. Además, la evaluación tiene un valor distinto según el destinatario: para los centros es informativa, formativa y orientadora; para las familias y para el conjunto de la comunidad educativa, el objetivo es esencialmente informativo.

En el curso 2027-2028 está previsto llevar a cabo la evaluación de competencias del alumnado de 4.° de la ESO, también con alcance estatal.