Singapur refuerza su liderazgo en matemáticas. ¿Cuál es el secreto?

08 enero 2024
Una investigación muestra que el sistema de aprendizaje de Singapur produce un aumento de autonomía y cooperación en el alumnado, mejoras percibidas en resolución y en creación de problemas, y satisfacción de las familias (Img: alumnos de primaria trabajando con la metodología Singapur en el colegio Amorós, de Madrid).

A pesar de que, por su tamaño y contexto socioeconómico, la ciudad-estado de Singapur tenga un sistema educativo poco representativo, vuelve a sorprender por sus resultados de matemáticas en PISA 2022, que superan en 39 puntos a Japón, el segundo clasificado, lo que viene a representar un curso escolar de diferencia, según los criterios de la OCDE. Más destacados aún son sus resultados en TIMSS, una prueba internacional de enfoque más curricular. ¿Cuál es su secreto? ¿Es trasladable a otros contextos educativos?

En la reciente publicación del informe PISA 2022 se produjo una caída generalizada de resultados en matemáticas (prueba central de esa convocatoria), atribuida en parte al impacto de la desescolarización por la pandemia de COVID-19. Paradójicamente, a pesar de que la pandemia se inició en China e impactó fuertemente en la región asiática, los países del entorno vuelven a liderar los resultados. Seis países asiáticos se encuentran entre los diez primeros puestos de PISA 2022 (Singapur, Japón, Corea del Sur, Taiwán, Macao y Hong Kong). El caso de Singapur es especialmente significativo, porque sube seis puntos en matemáticas y queda 39 puntos por encima de Japón, el segundo clasificado. También encabeza los resultados de otras pruebas internacionales, como TIMSS.

El Estudio Internacional de Tendencias en Matemáticas y Ciencias (TIMSS, por las siglas en inglés), que desde 1995 evalúa las competencias cognitivas en matemáticas y ciencias del alumnado de 4.º y 8.º grado (equivalentes en España a 4º de primaria y 2º de ESO), es menos conocido que PISA, pero su análisis resulta especialmente significativo por un par de motivos. Primero porque, a diferencia de PISA, que se centra en la evaluación de habilidades y competencias generales, TIMSS evalúa conocimiento curricular. Segundo, porque al ofrecer información sobre el aprendizaje en 4.º grado, proporciona un margen mayor de intervención educativa (1, 2).  

A pesar de que el foco de las pruebas PISA y TIMSS es diferente, a lo largo de las sucesivas convocatorias se ha ido observando una clara correlación entre los resultados de ambas pruebas internacionales, aunque las diferencias entre países se suelen ver acrecentadas en TIMSS, por su enfoque más curricular. Eso es lo que se observa en la siguiente tabla, basada en TIMSS 2019, el último estudio publicado (IEA, 2020).

Resumen de los puntos de referencia internacionales de rendimiento en matemáticas. Adaptado de IEA's Trends in International Mathematics and Science Study - TIMSS 2019 (IEA, 2019, p. 38).

La tabla anterior presenta los porcentajes acumulativos del alumnado en los niveles de referencia internacionales en matemáticas, 4.º grado. En TIMSS se establecen cuatro puntos de referencia, bajo, intermedio, alto y avanzado, a los que se añade un quinto nivel -muy bajo-, para incluir al alumnado que no alcanza el nivel inferior de la escala (3). En Singapur, como se ve en la tabla, más de la mitad del alumnado de 4.º grado alcanzó el punto de referencia internacional avanzado (54%), y menos de un 1% quedó en nivel muy bajo, frente a una media internacional de 7% en nivel avanzado y 8% en nivel muy bajo. Por tanto, en contra de lo que a veces se sostiene, los datos sugieren que la educación en Singapur alcanza un elevado nivel de excelencia con una altísima equidad.

El enfoque educativo de Singapur contribuye a la excelencia académica y, además, reduce drásticamente el porcentaje de alumnado que se queda atrás.

Esta combinación exitosa de excelencia y equidad también se ve reflejada, con diferencias menos acusadas, en el reciente informe PISA (OCDE, 2023). De nuevo, lo envidiable de los resultados de Singapur no es tanto el elevado porcentaje de alumnado en los niveles más altos (18,6% en el nivel 6, frente al 2% de la media de la OCDE o el 0,9% de España) como el reducido número de alumnos en niveles bajos o muy bajos (4).

En el caso de España cabe destacar que el porcentaje de alumnado en niveles bajos o muy bajos (27,3% en el nivel 2 o inferior) es inferior a la media de la OCDE (31,1%), y no muy alejado de Finlandia (24,8%), según datos extraídos de OCDE (2023), tabla I.B1.3.1, Anexo B1.

¿Cuál es el secreto del sistema educativo de Singapur?

Todo educador sabe que las recetas simples para el aprendizaje no funcionan. Por tanto, a pesar de los numerosos mitos sobre el sistema educativo de Singapur, no deberíamos buscar una fórmula mágica, porque no existe.

Resulta paradójico que, a principio de los 80 del pasado siglo, los alumnos de Singapur ocuparan las últimas posiciones de las escalas internacionales de rendimiento académico en matemáticas. Ante los pésimos resultados y la convicción de que una economía con escasos recursos necesitaba mucho talento para progresar, el Ministerio de Educación de esta ciudad-estado asiático decidió investigar las prácticas educativas más contrastadas y eficaces, de modo que tomó las mejores recomendaciones de los clásicos de referencia en la pedagogía occidental (que comentaremos más adelante), las ensayó en las aulas y formó concienzudamente al profesorado. Una década después se inició su aplicación en todos los centros, mayoritariamente públicos, con el resultado, bien conocido, de acaparar las posiciones superiores en las pruebas internacionales.

Además del importante factor sociocultural, que marca una enorme diferencia con las democracias occidentales, el éxito de Singapur hay que buscarlo en un amplio número de componentes que se refuerzan entre sí, de los que podríamos destacar: la formación inicial y permanente del profesorado, asociada a un elevado reconocimiento social; el conjunto de metodologías cuidadosamente testadas y afinadas, en una selección ecléctica que recoge lo mejor de la tradición pedagógica occidental, y un tratamiento personalizado del alumnado, con múltiples pasarelas para no dejar a nadie atrás. Las comentamos brevemente.

Clave 1. La formación, selección y reconocimiento del profesorado

En la práctica, Singapur es un laboratorio de enseñanza y aprendizaje de las matemáticas que ha ido incorporando modelos internacionales probados dentro de un esquema de enseñanza y aprendizaje muy efectivo. Pero por lo que habría que destacar realmente su sistema educativo es por la formación y selección del profesorado.

Toda la capacitación docente se lleva a cabo en el prestigioso Instituto Nacional de Educación de Singapur (NIE, por sus siglas en inglés), única institución autorizada para la acreditación profesional docente, que debe ser renovada periódicamente. Además, el NIE impulsa el desarrollo profesional mediante sus programas de formación inicial y continua. Por su parte, la selección responde a un proceso riguroso y exigente, con pruebas escritas y prácticas de aula.

Clave 2. Una selección ecléctica de estrategias pedagógicas contrastadas por la práctica docente

Cuando se le pregunta por el Método Singapur de matemáticas, el dr. Yeap Ban Har, profesor del prestigioso NIE, consultor del Ministerio de Educación de Singapur y autor de los programas Maths-No Problem!, del Reino Unido y de Piensa Infinito, de España, contesta con ironía: “Se habla de Método Singapur en muchos países, pero no existe como tal; en Singapur solo se habla de matemáticas”.

En efecto, la metodología de enseñanza de las matemáticas utilizada en Singapur tiene un carácter ecléctico. El modelo se configuró tomando criterios psicopedagógicos de las aportaciones de grandes expertos, como los siguientes (Hui y col., 2017):

  • De Jean Piaget: Dar tiempo al proceso de aprendizaje. Proceso estructurado, desde lo concreto a lo abstracto; desde lo particular a lo general.
  • De Lev Vygotsky: Enfoque social del aprendizaje (socioconstructivismo): el aprendizaje es individual, pero se aprende mejor en interacción con otros.
  • De Jerome Bruner: Progresión en la comprensión de los aprendizajes, desde la repetición a la transferencia a nuevas situaciones competenciales, pasando por la mera aplicación a contextos sencillos.
  • De Zoltan Dienes: La importancia de los procesos diarios de metacognición. Superar el “aprender haciendo” para aprender “reflexionando sobre lo que se hace”.
  • De George Polya: En sus recomendaciones subyace una clave de escucha activa, dejar tiempo para que aprendan a conjeturar, a buscar patrones. En su conocido decálogo para docentes (Polya, 1965), propone recomendaciones valiosas: “Sugiere ideas, pero no presiones para que se las traguen. Deja que hagan preguntas, y deja que den respuesta a sus preguntas”.

Pero también de Richard Skemp, sobre la construcción de conceptos matemáticos y, más recientemente, de Carol Dweck, sobre la creación de expectativas y el desarrollo de una mentalidad de crecimiento; de Jo Boaler, sobre el desarrollo de la mentalidad matemática, o de Stanislas Dehaene, sobre el funcionamiento del cerebro matemático.

No hay, por tanto, un método Singapur como tal, sino un conjunto de estrategias exitosas que surgen de la amalgama de propuestas pedagógicas bien conocidas. La clave está en la forma inteligente y ecléctica en que se combinan las aportaciones de todas ellas, para lograr una forma de trabajo altamente efectiva.

Clave 3. No dejar a nadie atrás

Como hemos dicho anteriormente, los datos de los estudios internacionales muestran que el sistema educativo de Singapur no solo contribuye a la excelencia académica, sino que, además, reduce drásticamente el porcentaje de alumnado que se queda atrás.  Es decir, es equitativo y ofrece oportunidades a  todo el alumnado.

Algunas razones bien identificadas que alejan al alumnado de las matemáticas son el exceso de cálculos tediosos, la resolución mecánica de operaciones, la escasa comprensión de los conceptos matemáticos y el abuso de procesos memorísticos sin trabajar el razonamiento ni la creatividad. Contra esto, el sistema educativo de Singapur aporta una forma más natural de acercar las matemáticas a niños y niñas, a través de dinámicas de activación y de gestión del aula basadas en evidencias de las ciencias cognitivas. La consecuencia es una organización diferente del trabajo del aula. El alumnado conversa sobre situaciones problemáticas, comparte sus propuestas y anota sus aprendizajes en su cuaderno. Esto contribuye a la generación de expectativas positivas y al desarrollo de una mentalidad matemática en todos el alumnado.  Por otro lado , la manipulación de modelos visuales es un facilitador para la comprensión de contenidos matemáticos, conectándolos a situaciones concretas y cotidianas para la resolución de problemas y operaciones, y fomentando la participación activa del alumnado.

Todo ello contribuye a unas matemáticas más cercanas y comprensibles. Una de las claves es construir el aprendizaje desde el pensamiento matemático innato del niño, para acercarse progresivamente a lo abstracto. Otra clave es el enfoque espiral, que añade dificultades sucesivas a lo aprendido, de modo que todo el alumnado construye el mismo concepto, pero unos profundizan más que otros, en función de sus capacidades. La práctica se basa en la variación, incrementando ligeramente la dificultad, pero evitando la tediosa repetición de actividades.

 

Más información

 

Notas

  1. El estudio TIMSS se realiza actualmente, en España, solo entre el alumnado de 4º de primaria. En este enlace se puede descargar el último informe (https://timss2019.org/reports/)
  2. El último estudio TIMSS del que disponemos datos es de 2019. En junio de 2023 se llevó a cabo la edición más reciente de este estudio internacional; actualmente se está trabajando con las bases de datos, y los resultados aún no han sido publicados. Más información en este enlace.
  3. De forma simplificada, podemos decir que el alumnado del nivel avanzado tiene una elevada competencia para la resolución de problemas y puede abordar situaciones problemáticas a las que no se ha enfrentado antes; por el contrario, el alumnado que no alcanza el nivel bajo tiene una grave carencia de competencias matemáticas, con muchas dificultades en los cálculos básicos, en la lectura de tablas y gráficos de barras simples y en el trabajo con fracciones y formas geométricas.

  4. PISA establece seis niveles de competencia, aunque desglosa el nivel más bajo en cuatro subniveles: 1a, 1b, 1c y “por debajo de 1c”. En Singapur, Estonia y algunos otros países asiáticos, hay muy poco alumnado en estos niveles de bajo rendimiento, por lo que la OCDE considera que están cerca de alcanzar la competencia universal en matemáticas.

 

Referencias

  • IEA (2020). IEA’s Trends in International Mathematics and Science Study – TIMSS 2019. Recuperado de este enlace.  
  • OCDE (2023), Resultados de PISA 2022 (Volumen I): El estado del aprendizaje y la equidad en la educación , PISA, Publicaciones de la OCDE, París. https://doi.org/10.1787/53f23881-en 
  • Hui, C. H.; Hoe, L. N.; Lee, K. P. (2017): Teaching and Learning with Concrete-Pictorial-Abstract Sequence – A Proposed Model. The Mathematics Educator, Vol. 17, No.1-2, 1-28.
  • Polya G. (1965): Mathematical Discovery. Wiley.