El alumnado debe comprender que forma parte de las redes de cuidados como receptor, pero también como cuidador responsable (img.: iStock).
El alumnado necesita desarrollarse en un entorno protegido y protector, un ecosistema seguro y saludable en el que las relaciones y los aprendizajes se construyen en torno a redes de cuidado, que debemos conocer y aprender a valorar.
«Las Naciones Unidas recientemente han establecido unos criterios en la Declaración de Cuidados Alternativos que determinan que los niños deben vivir en un entorno en el que se sientan apoyados, protegidos y cuidados y donde se respete el interés superior del niño y el derecho que ellos tienen a ser oídos y a que sus opiniones se tengan en cuenta. Los cuidados de calidad vienen a enfatizar, por la Declaración de Cuidados Alternativos, la importancia de garantizar que todos los niños estén en un hogar estable y que se construyan y se preserven sus vínculos afectivos más importantes. Aquellos niños que no vivan en un entorno seguro y protector son los que, diríamos, tienen mayor riesgo de perder esos cuidados. Cuando hablamos de entorno seguro y protector, por aclarar este concepto, nos estamos refiriendo a un ecosistema. El cuidado de calidad diríamos que es responsabilidad de la comunidad. No solamente de la familia sino también de la sociedad, del colegio, del sistema sanitario, de las instituciones, porque todos contribuyen a atender a las necesidades del niño y a proveerle de los cuidados que necesita. Por eso y, por ejemplo, en situaciones de riesgo, de guerra, de alta vulnerabilidad social, en entornos donde hay una alta prevalencia del maltrato, del abuso, del paro, se genera un entorno que es desfavorable para la protección y el cuidado del niño porque todo ese ecosistema se ve afectado.» Laura Vallejo, directora de Investigación de Aldeas Infantiles SOS España.
De la invisibilidad al reconocimientodel tejido de cuidados que nos protege
Al hablar al alumnado de las redes de cuidados deben comprender que forman parte de ellas como receptores, pero también como cuidadores responsables. Para ello, hemos de tener en cuenta lo siguiente: