La educación de la conciencia ecológica debe promover un cambio de hábitos que favorezcan la sostenibilidad (img.: iStock).
Para cambiar hacia una cultura ecológica, primero es necesario tener conciencia ecológica. Cuando cambia la mentalidad pueden cambiar los hábitos. De ahí la importancia de tener más educación medioambiental en todas las escuelas, con experiencias de inmersión que creen conciencia ecológica.
Aparte de lo obvio, plástico en los océanos, la destrucción del Amazonas…, yo creo que el desafío más grande es la conciencia del ser humano. Es que no estamos conectados con la naturaleza, no entendemos que todo lo que hacemos cuenta, desde que nos levantamos en la mañana hasta la noche. El ser humano necesita reconectar consigo mismo, con otras personas, con la naturaleza, y no pensar que estamos separados. Ese es el gran desafío para la naturaleza, para el medioambiente. Es cómo la tratamos. No hay que conquistar la naturaleza, hay que protegerla, porque es frágil, porque dependemos de ella. No es suficiente explorar, hay que entender, hay que amar, hay que proteger y creo que hoy día es aún más importante este mensaje. Es la mentalidad lo que tiene que cambiar y después, cuando cambia la mentalidad, cambian los hábitos. Creo que deberíamos tener más educación medioambiental en todas las escuelas, tanto públicas como privadas, porque esta educación es un deber. Si llegamos a los niños, a la siguiente generación, podemos acercarlos a historias con imágenes, con charlas, con experiencias de inmersión que creen conciencia medioambiental. No estoy diciendo que los adultos ya nos lo perdamos, pero es más difícil cambiar la mentalidad adulta que la de los jóvenes. Lo que hoy día me da un poco de esperanza es que los jóvenes se están levantando y tienen voz, y les estamos dando el espacio para compartir esta voz. (Céline Cousteau, psicóloga, documentalista y defensora medioambiental).
De la conciencia ecológica a la cultura ecológica
Al hablar al alumnado de la conciencia ecológica se debe proponer un cambio de hábitos que favorezcan la sostenibilidad. Para ello, conviene tener en cuenta lo siguiente: